¿Cuál es tu trayectoria en el mundo peñístico?
Mi trayectoria nace, como la de la mayoría de los aficionados al fútbol, desde la base, como socio abonado y movido por una pasión absoluta; en mi caso, el beticismo. Comencé mi andadura muy ligada a mi peña, «La Primera del 2000», aunque ya llevaba unos años como abonado del Real Betis Balompié en la grada de Gol Sur. Allí vivía los partidos junto a familiares, amigos y mi hija (que es socia desde su nacimiento en 2008), compartiendo el día a día, los desplazamientos y las inquietudes de los peñistas.
Esa implicación a nivel local me llevó a dar el salto a la Federación de Peñas Béticas hace ya diez años, donde actualmente asumo la Vicepresidencia y la coordinación del Área Tecnológica, formando parte activa de la directiva. Siempre he creído que la pasión por unos colores no está reñida con la excelencia en la gestión y la defensa de los derechos del aficionado, y esa ha sido mi máxima en cada paso que he dado dentro del mundo peñístico.
¿Desde cuándo forma parte tu federación de Aficiones Unidas y cómo ha evolucionado tu vinculación personal con la organización hasta llegar a formar parte de su Junta Directiva?
La Federación de Peñas Béticas es una entidad histórica y su vinculación con Aficiones Unidas ha sido desde sus inicios muy estrecha, entendiendo que los problemas de las aficiones, independientemente de los colores, suelen ser los mismos en toda España. Mi vinculación personal con Aficiones Unidas fue evolucionando de forma natural; siempre he estado implicado junto con Juan de Dios Álvarez, presidente, participando en congresos y eventos organizados por Aficiones Unidas.
En una primera etapa, comencé mi colaboración en el Área de Estrategia hace un par de años. Al trabajar en la reestructuración tecnológica y normativa de la Federación del Betis, me di cuenta de que las carencias burocráticas y legales que sufren las peñas a nivel local son la nota predominante a nivel nacional. Por ello, decidí aportar mi experiencia para sumar en Aficiones Unidas, dando el paso adelante e incorporándome a la Junta Directiva que preside Pepe Hidalgo en esta nueva etapa.
Como miembro de la Junta Directiva y responsable del Área de Cumplimiento Normativo, ¿cuáles son las principales líneas de trabajo del Área y qué proyecto destacarías especialmente?
Nuestra línea principal es clara: «blindar» jurídicamente a nuestras federaciones y peñas. Trabajamos sobre pilares como la protección de datos (RGPD), la transparencia financiera y la estandarización de procesos.
Si tuviera que destacar un proyecto, sin duda, es la creación de un «Protocolo de Asesoramiento y Legalización». Vemos constantemente cómo muchos grupos de aficionados con gran ilusión por fundar una peña se quedan en el camino cuando se topan con la burocracia de los Registros, Hacienda y normativas vigentes. Nuestro objetivo es que el Área de Cumplimiento actúe como una red de seguridad y un facilitador para que ninguna Federación o Peña desaparezca por miedo o desconocimiento del papeleo. Además de incorporar y reactivar a aquellas Federaciones que por diversos motivos no están implicadas en nuestra agrupación de forma activa.
Uno de los cambios importantes de esta nueva etapa son los nuevos Estatutos de Aficiones Unidas. ¿Qué principales novedades incorporan y cómo se está trabajando en su implementación?
Los nuevos Estatutos vienen a actualizar la organización al siglo XXI. Incorporan novedades imprescindibles para dotarnos de mayor agilidad, como la regulación del uso de herramientas telemáticas para Asambleas y toma de decisiones, y un marco disciplinario y ético mucho más claro y transparente. En cuanto a su implementación, estamos trabajando para que no se queden en un simple documento de buenas intenciones. Los estamos traduciendo en guías prácticas para que todas las Federaciones puedan adaptar sus propios estatutos, logrando una homogeneidad jurídica en toda España.
El Plan Estratégico contempla reforzar la formación y el acompañamiento a las federaciones y a sus presidentes. ¿Qué actuaciones están previstas y qué necesidades se quieren cubrir?
La principal necesidad que cubrir es quitarles el miedo a los presidentes a la gestión administrativa. Las actuaciones previstas pasan por elaborar «kits de Bienvenida» o de actualización (con modelos de actas, estatutos y contratos tipo), además de habilitar canales de consulta directa. Queremos formar a los presidentes en obligaciones básicas pero críticas: cómo gestionar correctamente un censo de socios sin vulnerar el RGPD, cómo estructurar la seguridad en la organización de viajes o cómo justificar institucionalmente los ingresos y gastos.
¿Qué nuevas herramientas de gestión se pondrán a disposición de las federaciones para facilitar su funcionamiento interno y ayudarles a cumplir con sus obligaciones?
La tecnología es el gran aliado del Compliance. Estamos trabajando en el desarrollo y estandarización de entornos digitales privados (intranets) donde las Federaciones puedan gestionar a sus peñas de forma centralizada. Esto incluye herramientas automatizadas donde, por ejemplo, los registros de desplazamientos, la validación de nueva documentación o el control de cuotas se hagan a golpe de clic y generando informes que cumplan directamente con la normativa legal y de seguridad. Menos correos electrónicos sueltos y más plataformas de gestión integral.
En materia de cumplimiento normativo, ¿qué nuevas normativas, procedimientos o protocolos se están desarrollando y qué aspectos consideras que deberían abordarse en el futuro?
Actualmente estamos muy centrados en asentar protocolos de control de datos (vital hoy en día) y normativas internas de funcionamiento y régimen sancionador para garantizar la paz social y la seriedad en las federaciones. De cara al futuro, el gran reto es desarrollar protocolos de interlocución estandarizados con LaLiga y los Clubes. Necesitamos que las relaciones de las federaciones con sus clubes en materia de convenios, asignación de entradas, desplazamientos y representación institucional estén reguladas por un marco normativo exigente y profesional, dejando de depender de la voluntariedad de cada momento.
Más allá del cumplimiento de las obligaciones legales, ¿cómo puede esta Área contribuir a que Aficiones Unidas y sus federaciones sean organizaciones más transparentes, ordenadas y profesionalizadas?
Compliance no es solo evitar multas; es una herramienta de dignificación institucional. Cuando una Federación está saneada, tiene sus estatutos al día, es escrupulosa con los datos de sus socios y rinde cuentas con transparencia, se gana el respeto automático de su Club, de LaLiga y de las instituciones públicas. Al estar ordenados y profesionalizados internamente, ganamos una enorme fuerza negociadora. El cumplimiento normativo es, en definitiva, lo que nos permite sentarnos de igual a igual en las mesas donde se decide el futuro del fútbol y de los aficionados.
