Entrevista a Salvador Oliva, respnsable de Fútbol No Profesional

  1. ¿Cuál es tu trayectoria en el mundo peñístico?

Mi trayectoria nace del murcianismo y de mi vinculación con la Peña El Paparajote Grana. Con el tiempo, fui implicándome cada vez más en la Federación de Peñas Murcianistas, primero asumiendo responsabilidades dentro de su directiva y después como presidente de FEPEMUR. Eso me ha permitido conocer el movimiento peñístico desde dentro: organizar desplazamientos, trabajar con las peñas, mantener la relación con el club y las instituciones y, sobre todo, escuchar los problemas reales de los aficionados. Para mí, ser peñista no consiste solo en animar noventa minutos; es trabajar durante toda la semana para que el sentimiento por tu equipo siga creciendo.

  1. ¿Cuándo entraste a formar parte de Aficiones Unidas?

Mi relación con Aficiones Unidas comenzó a principios de 2021, cuando empezamos a dar pasos para acercar FEPEMUR a esta gran familia de federaciones. Siempre he creído que, por muy importante que sea el trabajo que hagamos en nuestra ciudad, muchos de nuestros problemas son compartidos por aficionados de toda España y deben afrontarse juntos. He tenido la oportunidad de asumir responsabilidades dentro de la organización en diferentes etapas y, con la nueva junta directiva constituida en noviembre de 2025, pasé a ocuparme del Área de Fútbol no Profesional.

  1. Dentro de Aficiones Unidas, ¿qué papel tiene el Área de Fútbol no Profesional y qué realidad engloba actualmente?

La función del área es conseguir que los aficionados de Primera y Segunda Federación tengan una voz propia y una representación real dentro de Aficiones Unidas. Hablamos de una realidad muy diversa: clubes históricos con aficiones numerosas, equipos de ciudades más pequeñas y entidades con recursos muy distintos, pero con necesidades que muchas veces coinciden. En estas categorías también hay miles de personas que se desplazan, sostienen a sus peñas y acompañan a sus equipos cada fin de semana. No podemos permitir que, por no estar en el fútbol profesional, sus preocupaciones reciban menos atención.

  1. Los aficionados de los clubes de Primera y Segunda Federación viven una realidad diferente a la del fútbol profesional. ¿Cuáles son hoy sus principales necesidades y preocupaciones?

Una de las preocupaciones principales es el trato que recibe el aficionado visitante. Nos encontramos con precios de entradas que no siempre son razonables, poca previsión para organizar desplazamientos y diferencias importantes en las condiciones de acceso de un estadio a otro. También preocupan la seguridad, las instalaciones destinadas a los visitantes y la falta de criterios homogéneos para elementos de animación como pancartas, banderas o bombos, siempre dentro de las normas de seguridad. A eso hay que añadir horarios y distancias que complican mucho viajar. El aficionado de estas categorías hace un esfuerzo enorme, económico y personal, y lo mínimo es ofrecerle condiciones dignas y claras.

  1. Sabemos que en este ámbito todavía existe mucho camino por recorrer. ¿Qué objetivos se ha marcado Aficiones Unidas para empezar a dar respuesta a estas necesidades?

El objetivo prioritario es avanzar hacia unas condiciones más justas y homogéneas para todas las aficiones. Queremos impulsar acuerdos de precios razonables y recíprocos para las entradas visitantes, mejorar la información y la planificación de los desplazamientos y trabajar en unos criterios comunes de seguridad y acceso. También es importante fortalecer la representación de las federaciones de peñas ante quienes toman las decisiones. No se trata de pedir privilegios, sino de evitar que acompañar a tu equipo dependa del campo al que viajes o de decisiones que cambian cada jornada.

  1. ¿Cuáles son las primeras líneas de trabajo o proyectos que se están poniendo en marcha desde el área?

Una de las primeras líneas es escuchar a las federaciones de peñas y detectar qué problemas se repiten para poder trasladar propuestas concretas, no solo quejas aisladas. Hay especial atención a los precios de las entradas visitantes, la reciprocidad entre clubes y las condiciones de seguridad y animación en los estadios. Aficiones Unidas ya ha abierto vías de diálogo con la RFEF sobre estas cuestiones, y también está reforzando sus canales de comunicación con las federaciones. La idea es dar continuidad a ese trabajo, ordenar las necesidades por prioridades y buscar soluciones que puedan aplicarse de forma realista en Primera y Segunda Federación.

  1. Algunas de las mejoras necesarias no dependen únicamente de Aficiones Unidas. ¿Con qué organismos y actores del fútbol es necesario trabajar para poder avanzar?

El interlocutor fundamental es la Real Federación Española de Fútbol, por su papel en estas competiciones, pero también son imprescindibles los clubes, las federaciones territoriales y los responsables de seguridad de los estadios. En determinadas cuestiones deben participar igualmente las administraciones y las fuerzas y cuerpos de seguridad. Y hay una parte que nos corresponde a nosotros: las federaciones de peñas tenemos que coordinarnos y hablar con una voz común. Si cada afición negocia por separado, es mucho más difícil avanzar; cuando compartimos criterios, tenemos más capacidad para conseguir cambios.

  1. Habéis planteado objetivos a corto, medio y largo plazo. ¿Qué debería empezar a percibir el aficionado en cada una de estas etapas?

A corto plazo, el aficionado debería empezar a notar que existe un canal al que trasladar sus problemas y que estos se recogen y se defienden de forma coordinada. A medio plazo, me gustaría que viéramos acuerdos concretos entre clubes en materia de entradas visitantes y avances en la unificación de criterios de acceso, animación y seguridad. Y, a largo plazo, el objetivo debe ser que esas buenas prácticas dejen de depender de la voluntad puntual de cada club y se conviertan en algo habitual en las competiciones. No sería serio prometer resultados inmediatos, pero sí podemos comprometernos a trabajar con constancia y a dar cuenta de los avances.

  1. Uno de los retos es que la voz de estos aficionados tenga mayor presencia. ¿Cómo quiere Aficiones Unidas conocer mejor sus necesidades y trasladarlas a los organismos correspondientes?

La clave es escuchar directamente a quienes viven los problemas cada fin de semana. Queremos apoyarnos en las federaciones y peñas, que son las que mejor conocen lo que ocurre en sus estadios y desplazamientos, para recoger incidencias, necesidades y propuestas. A partir de ahí, debemos identificar los problemas comunes, plantear soluciones viables y trasladarlas a la RFEF, los clubes o el organismo que corresponda. Pero tan importante como presentar una propuesta es hacer seguimiento y explicar a las aficiones qué respuesta se ha recibido y qué pasos quedan por dar. La representación también exige transparencia.

  1. Si miramos unos años hacia delante, ¿qué te gustaría que hubiera cambiado para los aficionados de 1ª y 2ª RFEF gracias al trabajo desarrollado desde esta área?

Me gustaría que viajar para ver a tu equipo no fuera un lujo ni una carrera de obstáculos. Que un aficionado de Primera o Segunda Federación supiera de antemano cuánto va a pagar, dónde se va a ubicar, qué condiciones de acceso tendrá y qué elementos de animación puede llevar. Que hubiera reciprocidad entre clubes, instalaciones adecuadas y un trato respetuoso tanto para la afición local como para la visitante. Y, por encima de todo, que estas aficiones sintieran que tienen el mismo derecho a ser escuchadas y respetadas que las del fútbol profesional.