Entrevista a Juan José Martínez, Tesorero de Aficiones Unidas

¿Cuál es tu trayectoria en el mundo peñístico?

Mi trayectoria está muy vinculada al Burgos CF y al trabajo que realizan las peñas por su club y por su ciudad. He sido presidente de la Federación de Peñas del Burgos CF, una etapa en la que trabajamos para unir a las distintas peñas, mejorar su coordinación y darles una mayor representación dentro y fuera del club.

La Federación nació en agosto de 2021 y, desde el principio, tuvimos claro que era importante construir un movimiento peñístico organizado, participativo y abierto a colaborar con otras aficiones. También trabajamos para que las peñas fueran reconocidas como una parte fundamental de la vida del Burgos CF.

Para mí, ser peñista va mucho más allá de animar los domingos. Significa compartir una pasión, generar convivencia, organizar actividades y representar unos valores. Las peñas son una parte esencial del fútbol y tienen mucho que aportar a la sociedad.

¿Cuándo entraste a formar parte de Aficiones Unidas?

La Federación de Peñas del Burgos CF se incorporó a Aficiones Unidas en enero de 2024, lo que supuso un paso importante para nosotros porque nos permitió formar parte de una organización que reúne a federaciones de peñas de toda España.

Posteriormente, en septiembre de 2025, me incorporé a la junta directiva de Aficiones Unidas como tesorero. Afronto esta responsabilidad con mucha ilusión, pero también con la conciencia de lo que supone gestionar los recursos de una organización que representa a tantas aficiones.

Mi experiencia anterior al frente de la Federación de Peñas del Burgos CF me ayuda a conocer de primera mano las necesidades de las federaciones y de sus peñistas. Creo que es importante que las personas que asumimos responsabilidades a nivel nacional mantengamos ese contacto directo con la realidad de las peñas.

Como miembro de la junta directiva, formas parte del Área Económica ¿qué proyectos destacarías de los que se están trabajando en este campo?

Estamos trabajando para que Aficiones Unidas tenga una estructura económica sólida, ordenada y sostenible, que permita desarrollar los proyectos previstos sin comprometer el futuro de la organización.

Uno de los aspectos importantes es la planificación económica vinculada a los acuerdos con nuestros colaboradores, especialmente el convenio con LaLiga para las temporadas 2025-2026 y 2026-2027. Estos acuerdos son fundamentales para dar continuidad a las actividades y al trabajo que desarrollamos en favor de los aficionados.

También estamos trabajando dentro de una nueva etapa organizativa, con un Plan Estratégico 2026-2030, que apuesta por la profesionalización, la mejora de los servicios a las federaciones y una mayor capacidad de actuación de Aficiones Unidas.

Desde el Área Económica, nuestra responsabilidad es que los proyectos de las distintas áreas tengan una planificación realista, que los recursos se asignen adecuadamente y que cada iniciativa tenga respaldo presupuestario. La economía no debe ser un obstáculo para crecer, sino una herramienta que permita hacerlo con garantías.

¿En qué situación económica se encuentra la entidad?

Aficiones Unidas ha aprobado el cierre de las cuentas correspondientes a 2025 y el presupuesto para 2026. Mi responsabilidad como tesorero es trabajar para que la organización mantenga el equilibrio entre sus ingresos, sus gastos y los compromisos que adquiere.

Contamos con acuerdos y colaboraciones que permiten sostener nuestra actividad, pero debemos ser conscientes de que cualquier organización tiene que administrar sus recursos con prudencia. No se trata únicamente de disponer de financiación, sino de saber planificarla y utilizarla correctamente.

Mi prioridad es que la entidad pueda cumplir sus obligaciones, atender sus gastos ordinarios y desarrollar los proyectos previstos sin generar compromisos económicos que no pueda asumir.

No creo que sea adecuado valorar la salud económica de una organización únicamente por una cifra aislada. Hay que analizar también sus obligaciones, sus fuentes de financiación, su presupuesto y su capacidad para mantener la actividad a medio y largo plazo.

¿Qué mejoras se implantan para mejorar la economía y que retos tenéis marcados en esta etapa?

Uno de nuestros principales retos es mejorar la planificación económica y anticiparnos a las necesidades de la organización. Para ello, es importante trabajar con presupuestos claros, hacer un seguimiento periódico de los gastos y revisar que los recursos se estén destinando a las prioridades acordadas.

También debemos consolidar las fuentes de financiación existentes y estudiar oportunidades de colaboración que nos permitan desarrollar nuevos proyectos sin depender de una única vía de ingresos.

Otro aspecto fundamental es la coordinación entre las distintas áreas. Aficiones Unidas tiene cada vez más actividad y una estructura de trabajo más especializada, por lo que la gestión económica debe acompañar ese crecimiento.

Mi objetivo es que podamos seguir avanzando en la profesionalización de la entidad, pero manteniendo siempre la prudencia financiera. Crecer es positivo, siempre que ese crecimiento sea sostenible y esté respaldado por una buena planificación.

¿Cómo os coordináis con todas las otras áreas para que funcione de manera correcta la tesorería?

La coordinación es fundamental. La tesorería no puede trabajar de espaldas al resto de la organización, porque son las distintas áreas las que impulsan los proyectos y conocen las necesidades de las federaciones y de los aficionados.

Por eso, es importante que cada iniciativa se plantee con unos objetivos definidos, una previsión de gastos y una planificación adecuada. Desde el Área Económica debemos valorar su viabilidad y ayudar a que los recursos disponibles se utilicen de la mejor manera posible.

También es esencial mantener una comunicación fluida con la presidencia, la junta directiva y los responsables de las distintas áreas, para conocer los compromisos que se van adquiriendo y anticipar las necesidades de tesorería.

Entiendo la tesorería como un área de apoyo al conjunto de la organización. Nuestra función no es únicamente controlar los gastos, sino facilitar que los proyectos salgan adelante con una base económica responsable.

¿Qué controles internos tenéis para que sea transparente el área económica?

Para mí, la transparencia es una cuestión fundamental, especialmente cuando se asume la responsabilidad de administrar los recursos de una asociación que representa a tantas federaciones.

La gestión económica debe apoyarse en una contabilidad ordenada, con ingresos y gastos debidamente documentados, facturas archivadas y una justificación clara de los pagos. También es importante que los movimientos económicos puedan revisarse y relacionarse con las actividades o compromisos que los originan.

A esto hay que añadir el control presupuestario, el seguimiento de las obligaciones económicas y la rendición de cuentas ante los órganos correspondientes de la entidad. De hecho, la aprobación de las cuentas anuales y del presupuesto son elementos esenciales para que las federaciones puedan conocer y valorar la gestión.

Mi criterio es muy sencillo: cada ingreso debe estar identificado, cada gasto debe tener una justificación y toda operación debe poder explicarse con claridad. La transparencia no consiste solamente en presentar unos números al final del ejercicio, sino en poder acreditar cómo se ha gestionado el dinero durante todo el año.

Como tesorero, quiero aportar rigor, organización y responsabilidad. El dinero de Aficiones Unidas debe estar al servicio de sus fines y de sus federaciones, y la confianza de estas se gana trabajando con seriedad y dando cuenta de la gestión realizada.